Recetas de Instagram · TikTok · YouTube · webs · una foto

Pega el enlace. Enciende el fuego.

Un reel, un vídeo, una web o la foto del libro de tu abuela. La pegas y te la devolvemos limpia, ordenada y en español.

Y la cocinas como cocinas tú: a fuego lento, en la freidora de aire o en tu Thermomix.

Para empezar, sin tarjeta: ni te pedimos el número. Las 5 primeras las ves sin crear cuenta.

La app de recetas más completa en tu idioma. Tanto, que esta página necesita 26 capítulos: aquí tienes lo esencial…

Tus recetas están vivas en el momento en que las guardas.
Y se mueren ahí mismo.

Guardar no es cocinar.

Pegas el enlace.
Y todo lo demás desaparece.

El vídeo a mil por hora, la música, los cortes que no paran. Nos quedamos con lo único que ibas a cocinar.

Croquetas de pollo caseras y crujientes

Croquetas de pollo caseras

de instagram.com · ver la original ↗

👥 4 personas🔪 30 min🔥 20 min⚡ 280 kcal

Ingredientes · 11

  • 300 g pechuga de pollo
  • 50 g mantequilla
  • 50 g harina
  • 400 ml leche

Preparación

  1. Cuece la pechuga y deshébrala. Sofríe la cebolla y el ajo en la mantequilla.
  2. Añade la harina y la leche poco a poco hasta una bechamel cremosa.

Y llega la hora de cocinar

Un paso. Enorme.
Y la pantalla no se apaga.

Tocas «Cocinar» y la receta se convierte en una pantalla de cocina: un solo paso cada vez, con letra grande para leerlo desde el otro lado de la encimera, los tiempos y las temperaturas resaltados, y los ingredientes a un toque por si no te acuerdas de cuánta sal era.

Con las manos llenas de harina no se anda tocando el móvil. Por eso, mientras cocinas, la pantalla se queda encendida y no tienes que despertarla cada dos minutos. Y al llegar al último paso te dice «¡Listo! ✓» y se cierra sola.

La misma receta, tres cocinas

La receta no sabe cómo cocinas tú. Esta sí.

La misma receta, escrita tres veces: hechas a mano, en la freidora de aire y —si lo tienes— en el idioma de tu robot de cocina.

Estas mismas croquetas de pollo, sin cambiarles una coma:

A mano

La cocina de siempre

Gratis

Tal cual. Ya está en tu idioma.

  1. Cuece la pechuga y deshébrala. Sofríe la cebolla y el ajo en la mantequilla.
  2. Añade la harina, rehoga y vierte la leche poco a poco hasta una bechamel cremosa. Incorpora el pollo.
  3. Enfría la masa (mejor de un día para otro), forma las croquetas y rebózalas en huevo y pan rallado.
  4. Fríelas en aceite caliente hasta que estén doradas y crujientes.

Como las de siempre. Sin conversiones, sin ajustes y sin Pro. Extraer y guardar tus recetas es gratis: 5 cada semana.

La freidora de aire

El cacharro de moda

Pro

Las mismas, crujientes y con mucho menos aceite.

  1. Forma las croquetas y rebózalas dos veces en huevo y pan rallado (así quedan más crujientes).
  2. Precalienta 3 minutos a 200 °C y ponlas en la cesta sin que se toquen.
  3. Pincélalas con un poco de aceite por encima.
  4. Fríe al aire 10-12 minutos a 200 °C, dándoles la vuelta a la mitad, hasta que estén doradas.

Te ajusta la temperatura y el tiempo y te dice cuándo darles la vuelta — croquetas crujientes sin la sartén llena de aceite hirviendo.

Freidora de aire y robot de cocina son Pro: 5,99 €/mes, cancelas cuando quieras. 7 días de prueba en el plan mensual, y no te pedimos la tarjeta.

El robot de cocina

Si además lo tienes

Pro

⚠️ Guía orientativa generada por IA — revisa los ajustes (tiempo, velocidad y temperatura) antes de cocinar.

  1. Cuece la pechuga en el Varoma con 700 g de agua, 20 min/Varoma/vel 1, y deshébrala.
  2. Trocea la cebolla y el ajo 5 seg/vel 5 y sofríe con la mantequilla 3 min/120 °C/vel 1.
  3. Añade la harina (2 min/100 °C/vel 2) y luego la leche: la bechamel, 7 min/90 °C/vel 4, hasta que espese sin grumos.
  4. Incorpora el pollo (2 min/90 °C/giro inverso ↺/vel cuchara). Enfría la masa, forma, reboza y fríe.

El vaso te hace sola la bechamel —lo más tedioso— sin grumos y sin estar removiendo: pone los 90 °C y la velocidad justos.

Y no es un idioma, son tres: un TM5 llega hasta 120 °C y no tiene sous-vide; un TM6 sube a 160 °C y sí. Recetario escribe para el modelo que tienes tú.

Ese aviso sale en todas las conversiones, siempre. No es letra pequeña: hablamos de un aparato de mil euros y de comida caliente. Preferimos que lo mires.

Y la conversión se queda guardada dentro de tu receta: se hace una vez, se espera una vez, y a partir de ahí la abres las veces que quieras al instante.

Tú no cambias de cocina.
La receta cambia de idioma.

Las 5 primeras van sin cuenta.

¿Cocinas con sartén y ya está? Entonces ya lo tienes todo: extraer y guardar tus recetas es gratis, 5 cada semana. Pro es para el día que la cena la haga una máquina.

Y cuando no tienes ninguna receta

Son las ocho.
No sabes qué cenar.

Hasta ahora te hemos hablado de recetas que encuentras. ¿Y el día que no hay ninguna? Díselo con tus palabras. Te la escribe él.

un arroz meloso de setas y pollo para 4, de domingo

Arroz meloso de setas y pollo recién hecho, en cazuela de barro
✨ Pintada y animada por la IA

Recetario

Arroz meloso de setas y pollo

«Un arroz cremoso y reconfortante donde el pollo se deshace en la boca y las setas aportan toda su profundidad. El tipo de plato que trae calidez a la mesa y pide que nos sentemos a comer sin prisa.»

👥 4 personas🔪 20 min🔥 35 min⚡ ~520 kcal

Un par de sus 10 pasos

  1. Vierte el vino blanco y deja que se reduzca casi completamente durante 2-3 minutos, removiendo.
  2. Cuando el arroz esté en su punto, retira del fuego, añade la mantequilla y el queso parmesano rallado, remueve vigorosamente durante 30 segundos para que se emulsione.

Eso no es una lista de ingredientes.
Es un cocinero escribiendo.

El Chef gasta una de tus recetas de la semana. Y si eres Pro, además te pinta la foto del plato — un plato que no existía hace diez segundos. Son veinte fotos al mes, y te lo decimos aquí para que no te lo encuentres luego.

¿Quieres verlo todo? Tu cocina de cada día, entera Las raciones · tu semana · la lista de la compra · la despensa · tu recetario ordenado · tus notas · y un cocinero al lado

La receta es para cuatro y sois dos

Tocas el menos.
Y las cantidades se arreglan solas.

De una persona a doce. Y no en decimales raros: en medidas de cocina — ¾ de taza, una cucharada y media — que es como se cocina de verdad. ¿Te has pasado? Un toque y vuelves a las de la receta original.

Y de paso te dice lo que llevas: calorías por ración y la etiqueta nutricional por cada 100 gramos, como la de un producto del súper.

El día a día

Tus recetas, en un sitio.
Tu semana, ya decidida.

No es un plato al día: son desayuno, comida y cena, de lunes a domingo, con el día de hoy marcado. Puedes ir a la semana que viene o a la pasada, y apuntar un plato desde la propia receta en dos toques. Cuando llega el domingo, «¿qué cenamos?» deja de ser una pregunta.

De un vídeo de un martes por la noche
a la cena del jueves, ya pensada.

Y cuando tienes la semana montada, la compra de los siete días sale en un botón — y si repites receta, te compra el doble sin que se lo digas.

Del domingo al carro lleno

Eliges las recetas.
Sale una sola lista.

Marca las recetas de la semana y Recetario junta la compra en una lista: suma lo que se repite —dos huevos aquí y tres allá son cinco huevos— y te la ordena por los pasillos del súper, para no ir dando vueltas con el carro.

Vas tachando en el súper y llevas la cuenta de lo que falta. ¿Se te ocurre algo más? Lo añades a mano. Y si la compra la hace otro en casa, copias la lista entera y se la mandas por WhatsApp.

Y el día que no quieres bajar a comprar

Dime qué tienes.
Yo te digo qué cenas.

Marca lo que hay en tu nevera —viene con los dieciocho de siempre ya puestos: huevos, cebolla, arroz, tomate, pasta…— y Recetario mira tu recetario y te dice cuáles puedes hacer hoy mismo, empezando por las que más encajan con lo que tienes.

Es el hermano del Chef: cuando el Chef te inventa algo nuevo, la despensa te rescata algo que ya te gustó y tenías olvidado.

Tu recetario, no una carpeta de capturas

Cien recetas.
Y encuentras la que quieres.

Busca por lo que te apetece, no por dónde lo viste: escribe «atún» y salen las que lo llevan, aunque no esté en el título. Ordena por las más rápidas cuando llegas tarde. Y crea tus carpetas —Postres, Cenas rápidas, Navidad— como si fueran tus libros de cocina.

Y las etiquetas te las pone la IA sola al guardar la receta —«rápido», «vegetariano», «horno»—, así que el orden aparece sin que tú hagas nada.

Con tu letra encima

La receta es de internet.
El cuaderno es tuyo.

Le pones estrellas, llevas la cuenta de las veces que la has hecho y escribes tus apuntes, que son los que de verdad valen. Cambias la foto por la de tu plato, el que te salió a ti. Y si la IA no clavó algo, lo corriges y ya se queda bien para siempre.

Eso es lo que tenía la libreta de tu abuela y no tiene ninguna web: las manchas y las correcciones. Aquí se guardan.

Un cocinero al lado

«¿Con qué sustituyo la nata?»
Pregúntaselo a la receta.

Dentro de cada receta tienes a quien preguntar: si vale para celíacos, con qué cambiar eso que no tienes, si se puede congelar o cuánto aguanta en la nevera. Te contesta en dos frases y sobre esa receta, no en general.

Y es gratis, también en el plan de siempre. Eso sí, es para salir del paso en el momento: la conversación no se guarda.

En familia

Paga uno,
cocinan cuatro.

Tú creas el recetario de la casa y los demás entran gratis, con un código de seis letras que se dicta por teléfono. Tu pareja añade lo que vio en Instagram, tú subes el guiso de siempre, y todos cocináis del mismo sitio, estéis donde estéis. Las recetas de tu madre no se quedan en un cajón: se heredan.

8sitios de donde traer tus recetas
3cocinas: la tuya, la freidora y el robot
5recetas gratis cada semana
4personas cocinando de un mismo recetario

El precio, sin letra pequeña

Empieza gratis.
Y sigue gratis si te vale.

La mayoría no necesita más que guardar y ordenar sus recetas — y eso es gratis. Pro es para el día que quieras que cocine la máquina.

Gratis

0 €

Sin tarjeta. Las 5 primeras, sin cuenta.

  • Guarda recetas de cualquier sitio, limpias y en español
  • 5 recetas nuevas cada semana — 20 al mes
  • Tus recetas viven en tu móvil (la nube es de Pro)

Pro

24,99 € el primer año

Sale a 2,08 € al mes. Luego se renueva a 39,99 €/año.
¿Lo prefieres mes a mes? 5,99 €/mes, con 7 días de prueba.

  • Todo lo de gratis, sin el límite de la semana
  • Thermomix y freidora de aire, con sus tiempos y velocidades
  • La foto del plato, pintada por la IA
  • El recetario en familia: lo creas tú y entran otros tres gratis
  • La versión más sana de cualquier receta

Sin sustos: los 7 días de prueba van con el plan mensual, no piden tarjeta y son una vez por cuenta. Si al acabar no pones tarjeta, no te cobra: vuelves a gratis. Y cancelas tú, en un toque, desde tu panel — sin escribir a nadie.

Y todavía hay más Todo lo demás, mirado de cerca Las 8 fuentes · la libreta de tu abuela · Cookidoo · la nube · instalarla · por qué fiarte · las demos · tu cuenta · cancelar · preguntas

De donde sea, de verdad

Ocho sitios de donde sacarla.
Y todas acaban igual de limpias.

Un enlace de una web de cocina, un reel de Instagram, un TikTok, un vídeo de YouTube, un post de Facebook, un pin de Pinterest, una foto… o el texto que te manda tu madre por WhatsApp, pegado tal cual.

Y desde el móvil, ni eso: Recetario aparece en el menú «Compartir» de Instagram o TikTok. Le das a compartir, lo eliges, y la receta ya se está extrayendo sola. Sin copiar ni pegar.

¿Y cuando el vídeo solo dice «receta en mi blog»? Vamos al blog y la traemos. Ese paso, que parece una tontería, es el que salva la mitad de los vídeos de YouTube.

Y la que no está en internet

La libreta de tu abuela
también entra.

Le haces una foto a la página del libro, a la ficha manchada de la carpeta o a la hoja con su letra, y la receta queda guardada para siempre: ordenada, en español y con las cantidades separadas. Es además el camino que nunca falla cuando una web se resiste.

Libreta de recetas manuscrita, con años de cocina encima

Y si la IA no entiende bien una palabra de esa letra, la corriges tú una vez y se queda bien para siempre.

Y acaba dentro de tu Thermomix

No se queda en el móvil.
Acaba en tu Cookidoo.

Recetario te abre una pantalla que te lleva de la mano: copias el título, luego los ingredientes de uno en uno —con su contador, tachando lo que ya llevas— y por último los pasos, ya con sus tiempos y velocidades. Los pegas en «Recetas creadas por mí» y la receta se queda en tu Cookidoo para siempre.

Sin darnos tu contraseña de Cookidoo. Es tu cuenta, tu recetario y tus manos: nosotros solo te lo dejamos listo para pegar. Nada de conectarnos por detrás a un sitio que no es nuestro.

Tus recetas no viven en un móvil

Cambias de teléfono.
Tu recetario sigue ahí.

Con Pro, tus recetas se guardan en la nube y las tienes en todos tus aparatos. Y si guardas una en el móvil mientras tu pareja añade otra en la tablet, no se pisan: se juntan. Nunca se pierde una receta.

Y te lo decimos claro: en el plan gratis tus recetas viven solo en ese móvil. Por eso puedes descargarte tu recetario entero en un archivo cuando te dé la gana — y si algún día dejas Pro, no te secuestramos nada: tus recetas siguen siendo tuyas.

En tu pantalla de inicio, como una app más

Se instala en diez segundos.
Y funciona sin cobertura.

No hay que descargar nada pesado: se añade a la pantalla de inicio, con su icono, y se abre a pantalla completa. Y lo que de verdad importa en una cocina —donde el wifi no siempre llega—: tus recetas guardadas se ven aunque no haya conexión.

📱 En iPhone

  1. Ábrela en Safari
  2. Toca «Compartir»
  3. «Añadir a pantalla de inicio»

🤖 En Android

  1. Ábrela en Chrome
  2. Menú de los tres puntos
  3. «Instalar aplicación»

Eso sí, seamos claros: guardar una receta nueva sí necesita internet, porque en ese momento la está leyendo la IA. Las que ya tienes, no.

Por qué fiarte

Preferimos decirte que no
antes que inventarnos un plato.

Si la foto sale borrosa o el vídeo solo cuenta la receta hablando, la IA te lo dice: no se saca de la manga unos ingredientes que suenan bien. Y como el fallo es nuestro, te devolvemos la receta — no vas a gastar una de las tuyas por algo que no supimos leer.

«No hemos podido reconocer el plato de esta foto con seguridad, y preferimos decírtelo antes que inventarnos una receta que no es.»

🚫 Sin anuncios 🍪 Sin cartel de cookies 🇪🇸 Empresa española 🔒 Pago con Stripe ↗ Enlace al autor original

No hay anuncios ni te rastreamos — por eso nunca verás el cartel de las cookies. Y cada receta guarda el enlace a la original, para que quien la escribió se lleve su visita.

Antes de pagar nada

Míralo funcionando
con recetas de verdad.

Dentro de la app tienes recetas de ejemplo ya montadas y las conversiones hechas: la misma receta pasada a Thermomix, adaptada a la freidora, en su versión más ligera y con las raciones cambiadas. Sin crear cuenta, sin tarjeta y sin gastar ninguna de tus recetas.

Míralas, tócalas y decide después. Nos parece más honesto que pedirte la tarjeta para que compruebes si te sirve.

El único compromiso que te pedimos

Sin contraseñas.
La cuenta, en 30 segundos.

Escribes tu correo, te llega un código de seis números y ya estás dentro. No hay contraseña que inventarse ni que olvidar, y no te vuelve a preguntar en un año.

El código caduca a los diez minutos y ni nosotros lo guardamos tal cual. Y si algún día cierras sesión, no pierdes nada: tus recetas te esperan donde las dejaste.

Sin llamadas, sin correos, sin excusas

Cancelas tú.
En un toque.

Desde la app abres tu panel y ahí lo tienes todo: cambiar de tarjeta, ver tus facturas, pasar de mensual a anual… o cancelar. Sin escribir a nadie y sin esperar a que alguien te conteste.

Y si tu banco se retrasa con un recibo, tienes tres días de cortesía antes de que pase nada. Si al final cancelas, tus recetas siguen ahí: vuelves al plan gratis y te las puedes descargar enteras cuando quieras.

Antes de que lo preguntes

Lo que no te vamos
a vender más grande de lo que es.

¿La IA me pinta la foto de cualquier receta?

No. Se pinta sola en las recetas que te escribe el Chef, que son las que no traen foto de ningún sitio. Con Pro puedes tener 20 fotos al mes. Las recetas que importas de un enlace o de una foto ya vienen con su imagen.

¿Puedo compartir una receta con alguien?

Sí, se genera un enlace que puedes mandar. Pero te lo decimos claro: es de usar y tirar. Sirve para el momento —«mira, esta es la que hice»— no para guardarlo en favoritos, porque caduca.

¿Y si el vídeo solo cuenta la receta hablando?

Te avisamos y no te gastamos la receta. La salida es fácil: haz una captura del momento en que se ven los ingredientes y súbela como foto. Por ahí no falla casi nunca.

¿Los ajustes de Thermomix y de la freidora son oficiales?

No, y no queremos que lo parezcan. Son una guía orientativa hecha con IA, y te lo avisamos en cada conversión: revisa tiempo, temperatura y velocidad antes de cocinar. Hablamos de un aparato caro y de comida caliente.

¿Puedo estar en dos recetarios familiares a la vez?

No, en uno cada vez. Y si te sales de uno, te llevas una copia de todas sus recetas: no te quedas sin nada.

¿Funciona sin internet?

Para ver y cocinar tus recetas guardadas, sí — es justo lo que necesitas en la cocina. Para guardar una nueva hace falta conexión, porque la lee la IA en ese momento.

Pega el enlace.
Enciende el fuego.

Tu primera receta, limpia y en español, en lo que tardas en leer esto.

Las 5 primeras van sin cuenta. Sin tarjeta.

Y si cocinas como siempre, sin robots ni aparatos, esta también es tu app: guardar y ordenar tus recetas es gratis. Lo demás, el día que te apetezca.